Hoy celebro con mucha ilusión el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur.
Hace ya 20 años que Sinfopac crea puentes entre continentes, personas y empresas. Por eso, este tratado tiene para mí un significado especial: representa una voluntad clara de acercamiento, cooperación y respeto mutuo entre regiones con historias profundas y complementarias.
Como europeo y después de 10 años viviendo en Latinoamérica, soy muy consciente de que existen capítulos históricos que no siempre reflejaron ese respeto ni esa admiración mutua. Precisamente por eso, este acuerdo es tan importante: porque abre la puerta a un nuevo tiempo, basado en diálogo, confianza y colaboración.
Espero que este paso impulse un mejor y mayor flujo de servicios, ideas, talento, amistades y relaciones humanas entre Europa y América Latina.