Hoy, hablar de seguridad Wi-Fi es tan importante como hablar de velocidad o cobertura. El crecimiento de los dispositivos conectados ha traído consigo un aumento en las amenazas digitales. Las vulnerabilidades Wi-Fi se han convertido en una preocupación constante para empresas, instituciones educativas y usuarios domésticos.
Entre los principales vectores de riesgo se encuentran:
• Contraseñas débiles o compartidas
• Equipos sin actualizaciones de seguridad
• Redes abiertas o sin cifrado
• Fallos en los protocolos de autenticación como WPA2 y versiones anteriores
Para reducir estos riesgos, se han impulsado mejoras como el estándar WPA3, que ofrece un nivel de cifrado Wi-Fi más robusto. Además, el uso de VPN y la implementación de un firewall Wi-Fi se han convertido en estrategias recomendadas para proteger redes Wi-Fi corporativas y personales.